sábado 11 de octubre de 2008

VISITA AL INFIERNO

“En otro tiempo, si mal no recuerdo, mi vida era un festín en el que se abrían todos los corazones y en el que se derramaban todos los vinos.
Una noche senté a la belleza sobre mis rodillas – Y la encontré amarga- Y la injurié.
Me he armado contra la justicia.
Me fugué. ¡Oh brujas, oh miseria, oh odio! Fue a vosotros que confié mi tesoro.
Conseguí hacer desaparecer de mi espíritu toda esperanza humana…”


Así comienza “Una temporada en el infierno” del más joven de los “poetas malditos” franceses, Arthur Rimbaud (1854-1891). Este joven poeta prodigio, realizó su obra inmortal desde los 16 a los 20 años de edad y calló para siempre. Sus palabras describen con exactitud el doloroso sentimiento por la felicidad perdida.
Sus palabras son desesperanzadas, su postura totalmente nihilista, pero…quién no se ha sentido así alguna vez en su vida? Cuando todo parece la peor pesadilla y resulta ser la cruel realidad, nos sentimos como si el Infierno nos hubiera abierto sus puertas de par en par, sin previo aviso. Creo que por diversos problemas, pueden ser de salud, conflictos amorosos, pérdida de seres amados, frustraciones, fracasos, desilusiones, cada uno de nosotros ha tenido
su propia “temporada en el infierno”.
Sin embargo, yo he retornado desde allí varias veces, como el Ave fénix , y prefiero no tomar a Rimbaud tan a pecho.


Una de mis últimas pinturas, que fue expuesta recientemente, la he llamado “Visita al infierno”. Allí hay reminiscencias de fuego o lava, alguna encrucijada y mi personaje en bicicleta, rondando, merodeando la zona. Esta vez lleva la galera tipo chimenea, de donde sale el humo blanco y denso. Este paseo en bicicleta resulta , sin embargo, esperanzador: Yo creo que desde allí se vuelve, es sólo una temporada, una etapa, más o menos extensa en el tiempo, pero siempre existe la posibilidad de pedalear a fondo y emprender el camino de regreso.

Amigos lectores: Lo han visitado a menudo o apenas han pasado por allí?

"Visita al infierno"

Acrílico sobre tela-100cm x 80 cm-2008

(La imagen se puede amplar clickeando sobre ella)



10 COMENTARIOS Y OPINIONES.:

Amorexia. dijo...

Bastante a-temporal el cuadro, la figura parece fuera de si, y sin embargo es una en el realismo mágico de tu cuadro. Muy bueno, me gusta mucho.

Arthur Rimbaud otro maldito grande, y buena inspiración.

Saludos a deshora.

Anónimo dijo...

Me atemoriza la idea del infierno.
Me gusta tu concepto de un lugar por donde se puede pasar un tiempo y volver, es decir, sentir que los tiempos difíciles o las largas depresiones no son algo definitivo sino sólo transitorio.
El cuadro está bueno,con distintos colores de los que usas a menudo,
más en la gama de los azules.
Cariños,
Corina.

Daniel García dijo...

Seguro que al gran Rimbaud le gustaria este cuadro. Precioso

©Claudia Isabel dijo...

Graciela, sigo admirando tu obra...no quiero hacer interpretaciones, pero por un momento me pareció que esa bicicleta con ese hombre haciendo equilibrio, circula por arterias que tranportan lava ardiente...
Rimbaud fue un grande del surrealismo y una gran fuente de inspiración.
Excelente!!!
Un abrazo

Cecilia Falabella dijo...

Muchas gracias Graciela por tu comentario en mi blog.
Visité tu página también, muy buenas tus obras, me gustó mucho lo que hacés.
Saludos!!
Cecilia.

Marisa dijo...

Hola Graciela!!!
Creo que todos tenemos una idea de lo que puede llegar a ser el infierno. Aunque no creo que a ninguno le guste la idea de andar visitándolo.

Ahora estoy pasando un infierno pequeñito, y que, aunque pequeñito es bastante molesto. Tengo problemas con el blog. No sé que pasa, pero a veces me muestra las entradas que agrego y a veces.... desaparecen!!
Me está sacando de quicio intentar dilucidar que es lo que sucede.
Pero me está ganando la pulseada hasta ahora.
Si tenés alguna idea salvadora.....
Un besote

Planocenital dijo...

Al infierno un poco se baja cada tanto, por desgracia y/o por placer. Nunca creo que se vuelva de la misma manera; las visitas a las aguas del Averno tienen conscuencias, lamentable y/o saludablemente. Un infierno pavoroso que imagino es aquél con caminos que uno recorre sin conciencia, sin memoria, sin huellas; el calor de un fuego que deja marcas sin reconocer. Prefiero, por el contrario, un infierno que golpee pero sea adormecido por una memoria que batalle, altiva, por mantener su rol en el juego. Será la galera chamuscada que cada uno guarda en su ropero y que nos mira, para que la próxima vez, decididos a realizar acrobacias en algún inframundo, le devolvamos la mirada y nos permita, no sin límites, poder elegir.

Me encantó el cuadro, ¡saludos!

Hernán.

Mirta Benavente dijo...

Hola Graciela,
Busque este hombrecito que merodea por el infierno porque quedo en mi memoria hace mucho tiempo:
¿ Y quien no lo ha visitado alguna vez? pero creo que lo importante es estar alerta y nunca perderse mucho de vista para poder conservar el alma. En este mundo bellisimo y terrible a veces se nos hace muy difícil no deshumanizarnos, en fin, hoy casualmente escuche un tema de Cantilo (La quimera del confort) que dice algo así,
todos marchan enfilados
la quimera del confort
yo,me siento mas humano
y me voy atrás del sol.
Recordé tu obra y decidí escribirte.

Besos y hasta pronto

Graciela dijo...

Hola Mirta, gracias por tu visita!
Me alegra que hayas retenido esta obra. Hay varias personas que la vieron en la expo del año pasado y les gustó. A mí me resulta algo rara, está fuera de mi paleta habitual, pero tenía ganas de probar, de darme una vueltita por el infierno...y volví al ratito!
Un beso.

Graciela dijo...

Hola Mirta, gracias por tu visita!
Me alegra que hayas retenido esta obra. Hay varias personas que la vieron en la expo del año pasado y les gustó. A mí me resulta algo rara, está fuera de mi paleta habitual, pero tenía ganas de probar, de darme una vueltita por el infierno...y volví al ratito!
Un beso.