Hace ya diecisiete años que exhibo mis trabajos en exposiciones individuales o colectivas en Galerías de arte o Instituciones públicas (Centros Culturales, Museos, Fundaciones…).También lo hago a veces en Salones (concursos con jurados) y en las grandes Ferias que atraen numeroso público. Mis pinturas han viajado mucho más que yo misma. Han llegado a países que nunca visité. Algunas han vuelto, otras no.
Al pintar cada una con la misma devoción, no adivino cuál de ellas correrá mejor suerte. A veces, la que creo que más gustará y se venderá primero, resulta pasar desapercibida y alguna otra que no me convencía del todo, es ponderada, vendida con rapidez o premiada.
El artista no puede ser objetivo con su propia obra. Uno tiene alguna certeza cuando ha concluído un buen trabajo, pero eso no asegura el destino de la obra.
Buenos Aires-Dublín; Dublín-Buenos Aires; Buenos Aires-Houston
El último reciente caso casi “caprichoso” acerca del destino de las obras, me sucedió este último noviembre. Varias de mis pinturas pequeñas partieron con la galerista Solange Guez hacia la lejana y verde Irlanda, para participar en una feria muy popular en Dublín: ART IRELAND.
Creo que las obras estaban logradas y el colorido stand lucía muy bien, como pueden ver en las fotos. Mientras se realizaba esta exposición tan lejos de Buenos Aires, recibo un mail desde Houston, Texas ( USA) de una señora muy entusiasmada ¡con las mismas obras que estaban a la venta en Irlanda! Tuvo esperar a que terminara la feria para tener la respuesta definitiva. En el stand se vendieron otras obras, pero “esas” pinturas volvieron a mí desde el Viejo Mundo, para alegría de la interesada.

Tuve que desarmar paquetes y bastidores. Y volver a armar encomienda a Houston, donde finalmente las obras encontraron a su dueña.
¡Pensar que viajaron tan lejos sólo para regresar y volver a partir a otro país!
Tal vez desde que yo tomé el pincel, o antes aún, desde que soñé esas imágenes, estaban destinadas a esa persona y no a otra: Misterios sin respuesta que hacen al encanto de esta profesión, tan incierta como maravillosa.









