
“La última semana me surgió un viaje imprevisto. Como les mostré en un post hace poco, implementé una campaña de marketing y fui tapa de varias revistas TOP a nivel internacional, como ésta Vogue en la que apareció “Mundos Ingrávidos” en la portada. El ritmo vertiginoso que lleva nuestro mundo actual generó una sucesión inesperada de acontecimientos en mi vida como artista, que hasta ese momento en el año 2009, estaba estancada o más bien congelada a causa de la crisis económica global, la gripe porcina, las secuelas del dengue, la recesión local, las elecciones anticipadas, el impuestazo y….UFFFFF!!!!!!
Nada hacía pensar, dado el panorama general, que ese shock publicitario cambiaría mi destino en forma tan abrupta. Las tapas y los interviews lograron que (no una) sino VARIAS galerías de la gran manzana (New York city) se contactaran conmigo para conseguir URGENTE una exposición de mis pinturas con exclusividad!!!!!
Me sentía tan saturada de este invierno en la Argentina, viviendo en un cuasi-aislamiento preventivo, con espectáculos y ferias suspendidas, que pensé que era el momento indicado para escapar del estante del freezer y huir despavorida. Decidí aceptar la fecha disponible más cercana. Una de las galerías me ofrecía la sala enseguida y no era cuestión de perder semejante oportunidad!!! Demás está decir que resolvieron pagarme el viaje en Business Class y la estadía en un hotel 5 estrellas, Suite deluxe, era lo menos que podían hacer, sino yo ni me movía!
No se imaginan lo que tuve que correr estos días: contraté al mejor courier para embalar todas las obras, hacer el trámite de exportación y el shipment door to door. Fue carísimo!!!( pero eso también estaba incluído en el contrato).
No sabía qué ropa llevar. Yo vivo en jeans y campera de cuero y , con mi estilo, no estaría muy a tono. Pensé que sería mejor no preocuparme y hacer una pasadita por Saks Fifth Avenue, allí seguro encontraría algo adecuado, por unos pocos miles de dólares. De paso, si el tiempo me alcanzaba, me daría una vuelta por el MOMA (Museum of Modern Art) al que no había vuelto desde hace años y quedaba cerca.
Ya tenía resuelto el tema del pasaje, la estadía, el envío de las obras y el vestuario. Así que, embalé lo indispensable en un bolso, tomé coraje, llevé la medallita de mi abuela Juana para la buena suerte…y partí en el primer vuelo disponible!!! Todo se sucedió como en una película.
La galería era tan, pero tan VIP que ni daba a la calle. Se maneja con un público super selecto que prefiere estos “solo- shows” en privado, por lo que ni siquiera puedo mencionar su nombre.Todos los preparativos funcionaban a la perfección: había personal idóneo que colgaba las obras, otros montaban los afiches, ordenaban los hermosos catálogos impresos de un día para otro…en fin, algo “exactamente igual”, a lo que he vivido en mi país, a lo largo de estos más de quince años que llevo exponiendo. Una réplica de la eficacia.
La dueña de la galería era muy snob y sólo se dedicaba a chequear el listado de invitados una y otra vez. Esa misma noche sería la vernissagge!!!
Ya que todo estaba tan organizado, a la tarde tuve tiempo de relajarme en el Spa del hotel, para llegar a la noche resplandeciente. No fue en vano, ya que al llegar, encontré la sala colmada de gente muy elegante y super producida. El champagne no se escatimaba y los mozos pasaban con unas delicadas bandejas de bocaditos gourmet y del mejor sushi de la zona.
Las primeras en acercarse a saludarme fueron las chicas de “Sex and the city”, ellas no faltan a ningún evento fashion y el mío en verdad lo era. Las encontré algo frívolas, pero muy simpáticas. Me comentaron sus ganas de conocer la Argentina: les habían hablado de la sensualidad del Tango y estaban entusiasmadas en hospedarse en el lujoso hotel boutique de Néstor y Cristina Kirchner, en el Calafate, para ellas algo realmente exótico. Luego, me emocionó ver entre tanta gente distinguida, a la singular Diane Keaton, con su infaltable sombrerito. Pude decirle que la admiraba desde “Annie Hall”, un referente de mi juventud.
En ese momento noté que varias personas miraban hacia la entrada para ver a los recién llegados: eran la pareja con todo el glamour imaginable: Brad y Angelina no podían estar ausentes en ese lugar tan exclusivo. La galerista se acercó a Jolie y la acompañó a recorrer la muestra, en una especie de visita guiada. Angelina se mostró interesada en adquirir varias obras que luego subastaría para recaudar fondos con fines benéficos. Me pareció maravilloso. Brad le daba la razón en todo y no puso ninguna objeción. Por lo visto, ella es la que decide.
En otro ángulo del salón, pude ver a Al Pacino, con su novia argentina.Desde que bailó el tango en “Perfume de mujer” se ha interesado en el tema. Pidió ver la serie de obras “Tangos ingenuos”, a sabiendas de que ya me quedaban pocas pinturas de esa etapa. Tuvo que disputar una de ellas con su colega Robert Duvall, fanático del tango y frecuente visitante de nuestro país.
Yo creía estar viviendo un sueño. Pero aún faltaba la mejor parte. Por suerte, acababa de retocar mi maquillaje y mi peinado, cuando descubrí cerca de la entrada, al irresistible Johnny Depp. En ese instante, sentí que me iba a desplomar, pero me contuve. Como era previsible, este bellísimo personaje se encaminó directamente a la serie de mis pinturas mágicas. “Me encantan estas bicicletas en el cielo” dijo. “Estos hombres de sombrero se parecen mucho a mí” agregó después. Estaba fascinado y no sabía con cuál quedarse. Yo estaba a punto de regalarle la que quisiera si me invitaba a cenar esa misma noche!!! Pero él es muy generoso y no se aprovecha. Compró tres obras de “Los equilibristas” y me dejó su tarjeta. Prometió que me avisaría para la première de “Alice in the wonderland” ya que advirtió que compartíamos los mismos gustos.
Cuando la velada estaba culminando, la galerista muy satisfecha, me dijo que tenía todo vendido y que necesitaba información sobre mí en la web para manejarse de ahora en adelante. Por suerte, yo había hecho mi trabajo de hormiga durante más de cinco años y figuraba en muchos portales de arte. Mi website le agradó, pero al ver mi antiguo blog…no dijo una palabra. Antes de despedirse y entregarme los cheques al instante (tal cual sucede en mi querida Argentina), me advirtió que debía tener un blog a la altura de las circunstancias lo antes posible.
Llegué exhausta de emociones al hotel, sin embargo, me fui a chequear los mails. Y, por suerte, había entrado un mensaje de Elio (un amigo/mago virtual), en el que me repetía por enésima vez que yo debía cambiar la apariencia de mi estrecho y descolorido blog, por algo de mayor impacto visual. Él estaba dispuesto a hacerlo enseguida. ¡Qué alivio! Había llevado la notebook conmigo, así que pude enviarle los archivos con las pinturas que necesitaba. En pocos días convirtió mi previo blog en este espacio semejante a una casa grande, con las paredes pintadas de azul. Hasta incluyó una pequeña hada que sobrevuela la pantalla y los llevará a los links de interés. Cuando la galerista visitó el blog quedó maravillada.
Me preguntó quién me lo había diseñado. Yo le contesté que era un artista multimedial muy cotizado, pero de bajo perfil, que prefiere el anonimato. Le expliqué que tiene su bunker en la luna y desde allí se dedica a diseñar sólo para seres muy evolucionados en el planeta Tierra. A pesar de estar tan a la vanguardia, creo que quedó descolocada con mi respuesta”.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.”
(Pedro Calderón de la Barca)
Ahora, hablando en serio: quise empezar con humor esta nueva etapa de mi blog. Mis sueños como pintora, pasan por algo menos sofisticado que el relato anterior, que representa lo que NUNCA nos pasa a los artistas. Mis alegrías con el Arte se concretan en pequeños milagros: Cuando una joven pareja elige una de mis obras para su primer hogar con mucha ilusión; cuando mis pinturas ilustran bellos discos y poemas; cuando me visitan y comentan el blog; cuando supe que alguien llevó consigo uno de mis ángeles ingenuos al hospital, a modo de guardián; cuando un entonces desconocido de tierras caribeñas me pidió, hace unos años, una imagen para la tapa de su libro y luego terminó coleccionando mis equilibristas en una sala de su casa bautizada “Rincón Graciela”….Y sobre todo: cuando me paso tardes enteras encerrada en mi taller y noches en vela entre libros, papeles e ideas.
Espero que este nuevo blog les guste a todos tanto como a mí!!!
¡Gracias por tu generosa ayuda, Elio!









