Mi querido Julio Cortázar distinguía a dos clases de personas: los Cronopios y los Famas.
En general, los cronopios son mostrados como seres idealistas, desordenados, hipersensibles y no convencionales, en contraste con los famas que son estructurados, organizados y sentenciosos, siempre hacen lo que el mundo considera “correcto”.
Cortázar aclaró que el término “cronopio” no tiene relación con el prefijo “crono”(tiempo), y se refirió a estos relatos como una especie de juego, que le gustó mucho realizar.
Por mi espíritu de artista, podría decir que tengo alma de cronopio. Aunque los avatares de la vida me han llevado, a veces, a ser tan organizada como un fama.
Generalmente cuando viajo, busco información, mapas, me convierto casi en una guía turística.
Pero esta vez, llega una exposición surrealista en Chile que esperaba con emoción , pero no he tenido tiempo para las tareas propias de los famas.
Así que he decidido viajar igual, algo desordenada, despreocupada y ligera de equipaje como un cronopio.
Y espero que me vaya muy bien.
Volveré en Noviembre. Los llevo en mi corazón!
En general, los cronopios son mostrados como seres idealistas, desordenados, hipersensibles y no convencionales, en contraste con los famas que son estructurados, organizados y sentenciosos, siempre hacen lo que el mundo considera “correcto”.
Cortázar aclaró que el término “cronopio” no tiene relación con el prefijo “crono”(tiempo), y se refirió a estos relatos como una especie de juego, que le gustó mucho realizar.
Por mi espíritu de artista, podría decir que tengo alma de cronopio. Aunque los avatares de la vida me han llevado, a veces, a ser tan organizada como un fama.
Generalmente cuando viajo, busco información, mapas, me convierto casi en una guía turística.
Pero esta vez, llega una exposición surrealista en Chile que esperaba con emoción , pero no he tenido tiempo para las tareas propias de los famas.
Así que he decidido viajar igual, algo desordenada, despreocupada y ligera de equipaje como un cronopio.
Y espero que me vaya muy bien.
Volveré en Noviembre. Los llevo en mi corazón!

…“Cuando los cronopios van de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a gritos y los taxis no quieren llevarlos o les cobran precios altísimos. Los cronopios no se desaniman porque creen firmemente que estas cosas les ocurren a todos, y a la hora de dormir se dicen unos a otros:“La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad.” Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es como viajan los cronopios…”
(Julio Cortázar. Fragmento de “Viajes”, Historias de Cronopios y de Famas)









