A esta casa llegan visitantes de todas partes del mundo, más de 100.000 personas en 2007. Se realiza una visita guiada a grupos pequeños de unas 8 o 10 personas por vez, lo que genera un carácter intimista, permite hacer preguntas y recorrer en un clima silencioso y cargado de emoción.
No me detendré en la biografía de este gran poeta, sólo diré que no he ido hasta allí en peregrinaje, a conocer el legado de un dios. Ya no idealizo a los artistas como cuando era muy joven. Sé que son seres imperfectos, pero esto no ensombrece la calidad de sus obras.
En 1939 Neruda buscaba un refugio para escribir, un lugar algo alejado, donde pudiera hallar especial concentración. Encontró un aviso en un diario: se ofrecía un terreno y una pequeña casa a orillas del Pacífico, a poco más de 100 kilómetros de Santiago.En ese momento Isla Negra era un pueblito de pescadores, con caminos de accesos muy complicados, sin luz eléctrica ni comodidades. Pero esta rústica casa era en sí misma una ventana al mar infinito, grandes olas rompiendo a pocos metros, las rocas y el cielo.
“Por primera vez sentí como una punzada este olor a invierno marino, mezcla de boldo y arena salada, algas y cardos”( de “Una casa en la arena”)
“ No sólo me tocaron o/ las tocó mi mano, / sino que me acompañaron/ de tal modo/ mi existencia/ que conmigo existieron/ y fueron para mí tan existentes/ que vivieron conmigo media vida/ y morirán conmigo media muerte.” (de “Oda a las cosas”)
“ Yo voy por casas, / calles, / ascensores, /tocando cosas,/ divisando objetos/ que en secreto ambiciono: / uno porque repica, / otro porque/ es tan suave/ como la suavidad de una cadera/ otro por su color de agua profunda/ otro por su espesor de terciopelo.”
Pese a que Neruda era un hombre de gran tamaño, eligió techos bajos y abovedados, pequeñas puertas conectan las habitaciones, pasillos estrechos, para generar la sensación de que se está a bordo de un navío o tal vez, de un tren, no hay que olvidar que su padre fue conductor de trenes. Este objeto es un sinónimo de su infancia (en el exterior existe una locomotora roja como uno de los juguetes que rodean la construcción). Los pisos son de madera crujiente, en algunos sectores de piedra , cemento con incrustaciones de caracoles o baldosas rojas. La piedra, la madera y los cristales son los elementos que se reiteran por todos lados.
La casa se fue alargando como vagones de un tren frente al mar. Las dos alas principales están unidas por un arco de piedra que las conecta.
En el exterior, varios objetos la rodean, la personalizan con la impronta del mar : Una gran escultura circular de un pez, con sus ojos de vidrio azulados, transparentes, como si contuvieran una burbuja de océano.
Un velero amarrado en tierra firme. Allí se subía con sus amigos a tomar unas copas, decía que no necesitaba salir a navegar para sentir la marea.
“Regresé de mis viajes. Navegué construyendo la alegría”.( De “El canto repartido”)
El bello campanario de troncos de madera y viejas campanas, descubiertas en algún lugar y allí suspendidas, improvisada cúpula de aire y de viento.
Un enorme ancla parece señalar esta casa, como su lugar en el mundo.
Espiando hacia el interior podemos ver sus variadas colecciones: Botellas de todo tamaño, formas y colores. Algunas resultan realmente originales y descubren a un buscador empedernido: mujeres botella, botas botella, manos botella… no se encuentran así nomás.
El comedor en el que reunía a sus amigos, muestra grandes ventanales para ver siempre el océano, rodeadas por estantes con jarros de cristal de los colores del mar a un lado (verdes, azules, turquesa) y en el lado opuesto, los mismos jarros con los tonos marrones y ocres de la tierra.
Una de las chimeneas, siempre a partir del reciclado de objetos que adquieren un nuevo significado. En este caso, una mesa que fue timón alguna vez, con una tapa de vidrio que deja ver piedras o caracoles. Las paredes, de poderosas piedras, brindan una sensación de cobijo y bienestar.
Como un ejemplo de su adoración por el objeto más sencillo: nos cuenta la guía que un dia el mar trajo hasta la costa un tablón de madera, proveniente de algún navío, tal vez alguna puerta perdida. Neruda lo divisa, se entusiasma y corre a buscarlo: dice que el mar le ha regalado un nuevo escritorio. En una salita de maravillosa vista al mar, el tablón, sostenido por una pata como soporte, se convierte en su mesa de trabajo.
Una colección de objetos musicales. Si bien Neruda no los sabía tocar, le gustaban como juguetes. Así también se encuentran muchas máscaras y sombreros de diversos lugares del mundo. Las máscaras ocupan las paredes de uno de los largos pasillos. Hay cantidad de figuras talladas en madera, ángeles, demonios y alfarería latinoamericana.
Una pared al azar: barcos suspendidos, mapas, También podemos observar aquí, esculturas orientales, que trajo de sus cinco años en ese continente. Hay cantidad de mapas, mapamundis, objetos de navegación, relojes, pipas y una gran colección de barcos dentro de botellas. El marino se rodea de su propio mundo. Su enorme colección de caracoles y conchas marinas había sido donada por Neruda a la Universidad de Chile en vida, así como parte de su biblioteca. En los años de la dictadura militar habían desaparecido. Felizmente los caracoles tienen una sala especial para ellos. La variedad es enorme. También hay cajas de raros insectos y mariposas de colores.
Una mención aparte merecen los mascarones de proa: figuras decorativas, talladas en madera, ornamentadas o pintadas, que identificaban a los galeones del siglo XVI al XIX. Fueron desapareciendo con los buques de acero de la primera guerra mundial. Estas figuras femeninas abandonadas en algún puerto, eran redescubiertas por el poeta, que las llevaba a su casa como esculturas y las bautizaba. Este grupo de figuras otorga a la casa un aspecto teatral, escenográfico, sobrecogedor. Adora vivir rodeado de estas mujeres, que nacieron de los árboles, tomaron forma y surcaron los mares: “Rosa del mar", "Boca de tempestades” ,"Hoy eres mía, diosa que el albatros gigante/ rozó con su estatura extendida en el vuelo,/ como un manto de música dirigida en la lluvia/ por tus ciegos y errantes párpados de madera".( en “A una estatua de proa”)

Su preferida era “María Celeste”, quien, según el poeta, derramaba lágrimas de sus ojos por añorar el mar. La figura posee ojos de vidrio incrustados en la madera, lo que hace suponer que el calor de las estufas, los hacía transpirar en los crudos inviernos. Pero un poeta no se basa en la lógica y para él, la mujer tallada lloraba de nostalgia y en la primavera volvía a sonreir.
“La Micaela”: “Fue la última en llegar a mi casa…es corpulenta, segura de sí misma. Estuvo después de sus travesías, dispuesta en un jardín…allí perdió su condición navegativa…y se transformó en terrestre pura, en mascarón agrícola”.

“La Medusa: "... al sacarla con formón y gubia, una pulgada de pintura gruesa la escondía y salió a relucir su perfil decidido, sus exquisitas orejas…y una cabellera selvática que cubre su clara cabeza como el follaje de un árbol petrificado que aún recuerda su pajarerío” (ambas citas de “Una casa en la arena”)
…” fui siempre fugitivo y posesivo, / amé y amé y amé lo que era mío/ y así fui descubriendo la existencia, / uva por uva me fui haciendo dueño/ de todas las ventanas de este mundo”. (de “Posesiones”)
Isla Negra fue su casa favorita. El poeta pasó allí sus últimos días. Luego la casa fue allanada y cerrada por los militares. Desde 1992 Neruda y su tercera esposa Matilde Urrutia están allí sepultados, entre la casa y el mar, tal como era su propio deseo.










25 COMENTARIOS Y OPINIONES.:
Las fotografías son en un 90% de mi marido, yo estaba demasiado
ensimismada en la contemplación como para poder tomar alguna.
Sólo atiné a tomar las del mar y la playa.
En el interior de la casa no se permite sacar fotos, por lo que hemos tratado de mostrar casi todo desde afuera y sacar unas pocas
"al voleo", sin poder enfocar demasiado, mientras la guía se hacía la distraída.
Las figuras de los mascarones de proa que he conocido en la casa, los he buscado en Internet para compartirlos con ustedes.
A los interesados en el tema, les dejo aquí algunas "perlitas", para no hacer la nota tan extensa:
-Porqué será que el dormitorio que compartió con su segunda mujer, la argentina Delia del Carril, alias “La hormiguita”, no se muestra al público? Será parte de la voluntad explícita de Neruda y su tercera mujer, Matilde Urrutia?
-Un diminuto baño para sus amigos, revestido en fotos sepia, como tarjetas postales, de mujeres semidesnudas de antaño, una especie de “Playboy de la belle époque”, me pareció un reducto muy machista. Yo no permitiría a mi marido tener un baño así en mi casa, por gran poeta que fuera.
- En un vestidor, un gran ropero con puerta de vidrio, se pueden ver parte de sus vestimentas. He visto en primer plano el "discutido" frac con que Neruda fue a recibir el Premio Nobel de Literatura en 1971…y he pensado que a esta percha que se llena de polvo, queda reducida la fiesta de aquel día.
- He visto en su casa fotografías de muchos poetas: su admirado Whitman, su amigo Federico García Lorca...pero ¿Sabes de quién era la foto que había en su escritorio? Del poeta maldito, Charles Baudelaire.
Me has dejado sin palabras.
Y ahora que me he recuperado parcialmente, déjame decirte que, en mi opinión, éste es el post más bonito que he visto en tu blog. Y eso es mucho decir.
Yo, que soy un poco "María Celeste" por lo que llego a añorar el mar, veo en esta casa y el mar que la rodea un verdadero sueño hecho realidad. No sólo las imágenes; también tus descripciones y los fragmentos que has elegido son el tipo de materia que suele dar forma a mis sueños.
Es más: te diría que, si hubiera sido yo la que hubiera visitado este idílico lugar, mi atención se habría centrado casi en lo mismo, y lo habría descrito de una forma muy, muy parecida a la tuya.
Así que tenías tú razón cuando me dijiste que "Isla Negra" me gustaría mucho, y tenía yo razón al esperar este post con ilusión...
Hola Graciela:
Tengo que decirte que comparto humildemente con este genio creador, la idea de la vida propia de los objetos.
Lo siento así y de hecho dedico parte de mi existencia a recuperar objetos y tratar en algunos casos de devolverles un poco de la vida que les ha sido arrebatada.
Ha sido un placer.
Estimado Antonio: he visto que te dedicas al reciclaje de objetos y carpintería, por lo que supongo que aquí habrás encontrado material de interés. A mí me apasiona reciclar. A veces rescato
maravillas de un mercado de pulgas.
Si bien me fascinó el clima marino que impregna toda esa casa, yo no podría vivir entre tantas cosas.
Cada tanto regalo libros, me deshago de lo que no uso, tengo una teoría más cercana al desapego. Sin embargo, en el caso de Neruda, sus colecciones de objetos han afianzado su mito y sin proponérselo, han generado trabajo a artesanos, ceramistas, talladores chilenos, que se ganan la vida haciendo la réplica de sus juguetes para vender a los turistas. Su juego de niño dio felizmente sus frutos.
Mermaid: este post prácticamente ha sido dedicado a tí, la única sirena que conozco, que ama las estaciones frías y oscuras como lo hacía este poeta. A él le gustaba esta casa más bien en los fríos inviernos, solitarios y ventosos, con grandes olas rompiendo frente a la casa.
Supongo que tú te estarías allí, "como pez en el agua".
Me alegra que te haya gustado!
Me encantó esta entrada!
Yo soy "una Neruda"(lamentablemente no en los versos; ojalá pudiera escribir como él!)sino en lo de valorar a los objetos y si son con historia... mejor! Ojalá pudiera agrandar mi casa para guardar todo lo que me gusta. Qué difícil es poder elegir cuando se encuentra belleza en todas LAS COSAS.
Me identifico totalmente con esos dos fragmentos que has destacado al principio del post.
Un beso.
Muy bueno esto que he leido, uno debería visitar la casa de los grandes sin saber a quién pertenecieron, seguramente el espíritu nos rondaría igual estremeciendonos.
Veo que no somos pocos los que
valoramos "extramaterialmente" los objetos, de hecho me cuesta muchísimo desprenderme de gomas de borrar que me han dado su cuerpo o de lápices que conservo chiquitos pero puedo tirarlos.
Que bien Gracielita que pasaras por allì...
Te digo que si se muestra su cuarto, tal vez es probable que con las ultimas lluvias haya pasado algo, o a veces se roban cosas, es probable eso o una mantención
Ve a la casa de Pablo que està en Valparaíso, esa es mas hermosa, y mas curiosa
El es maravilloso, cada detalle, cada cosa: El tuvo un ultimo amor, era sobrina de Delia, se rumorea que aun vive , y que estaría oculta en Antofagasta, fue un amor torrido, a espaldas de Delia, en sus ultimos años.
Como haya sido, fue un hombre que dió mucho amor, intensamente, la gente no puede eneamorarse solo una vez, creo que puede ser, pero uno debe amar siempre que pueda, pero claro , pienso que uno a la vez, para no herir.
El amor es grande y es eterno
Visita toda la quinta regiòn , hay cosas maravillosas aca
Julia y Roberto: por lo visto también son "amantes de las cosas", como Neruda. Yo tengo debilidad por algunas pequeñas cosas: sacapuntas antiguos, pequeñas muñecas con cara de porcelana o de trapo, lápices, papel hecho a mano, pero no soy de llenar la casa de objetos.Limpio, regalo, me gusta que la energía circule y no se estanque en roperos atestados y cajones llenos de cosas que pueden servir a otras personas. Pero entiendo lo que dicen, es difícil desapegarse de algunos objetos, sobre todo los que guardan historias.
Ktana: He podido ver el último dormitorio de Neruda. Yo me refería a que no se muestra el dormitorio "anterior", el que compartió con Delia del Carril, alias la Hormiguita. Con ella compró esa casa y luego llegó el amor de Matilde. Supongo que como simpre, las últimas parejas son las que quedan inmortalizadas y sospecho que la hormiguita lo ayudó mucho. Lo que me cuentas, que, al final, aún apareció otra más joven, no me sorprende. Imagino que este hombre habrá sido "un picaflor", un Don Juan. Es simpático verlo como público, pero no quisiera haber estado en el lugar de esas mujeres. Fíjate que los "Veinte poemas de amor".. tan famosos no le pertenecen a ninguna de sus tres esposas, como siempre, fue inspirado en un amor "no correspondido". Es el típico perfil del artista, como Picasso. Enamoraba a todas y él era endiosado.
¿Cómo se explica que Matlide le hubiera permitido ese bañito medio erótico para divertirse con sus amigos?
En fin...es para leerlos y admirarlos pero no para compartir la vida con esos personajes, son muy ingratos.
Respecto a Valparaíso: lo tengo proyectado para mi próximo viaje.
Estuve en Chile muy pocos días y debía concurrir a los eventos de la exposición de pintura, por lo que si iba a esa zona, sólo sería por unas pocas horas. Así que decidí dejarlo para la próxima vez y dedicarle más días, creo que lo merece. Gracias por tu aporte, me has permitido explayarme en algo que me interesa.
woooooow, ando volando por lugares que hacía tanto no volaba y ahora me llevas a este lugar tan hermoooso... me siento identificada con tantos objetos hermosos, tal vez es de las cosas que más extraño en mi nueva ciudad y mi nueva vida... todas esas cosas con las que pacientemente decoré mi mundo, lo llene de color y de mi propia belleza... que cosa... el campanario... las botellas.... uuuuf.... gracias por compartirnos... gracias...
un abrazo amarillo para ti...
vuelo...
Excelente post. Un placer ver las fotografías y leer tus escritos.
Estoy en deuda conmigo misma, siempre me fascinó esta casa de Isla Negra, y aquí me haces conocer cosas que en otros lados no había visto, escuchado.
Me gusta Neruda, amo el mar...
Muy bueno además lo que agregaste en los comentarios.
Siempre, toda la vida, he acumulado objetos y desde hace unos meses he logrado el desapego, como una forma de alivianar el equipaje y de dejar que circule nueva energía.
Un beso
De Lirium: me alegro hayas descubierto algo nuevo de la vida de este poeta aquí.
Es muy bueno deshacerse de lo que no necesitamos, uno anda más liviano por la vida. Incluso yo estoy intentando viajar cada vez con menos equipaje. Cariños!
Pájara Pinta: qué bueno que hayas volado hasta aquí nuevamente.
Imagino el contraste que debes sentir: pasar de una ciudad colorida y llena de vida en México y llegar a Canadá, el Primer Mundo con sus virtudes y carencias. En Sudamérica nos quejamos del desorden, etc...y cuando estamos lejos, extrañamos estos lugares como propios. Disfruta tu experiencia, cada lugar tiene un encanto particular. Un beso!
Vaya suerte la tuya, Graciela! Poder visitar esa casa es todo un lujo. El sitio es ideal, perfecto, de sueño. No me extraña que Neruda se inspirara allí y pudiera escribir de esa manera, creo que hasta yo sería capaz de formar unos pareados.
Te felicito por las excelentes fotografías, detallas de una manera exquisita, detallista y cuidadosa el lugar, vamos… que no se te escapa un detalle. Otra faceta artística tuya que no conocíamos. Es una delicia entrar a tu blog, disfrutar y saborear cada rincón. Me gustan estas últimas entradas que si descuidar tu faceta profesional nos muestras algo más del mundo que te rodea.
Formidable post, de principio a fin.
Un beso.
Graciela.:
No se puede agrgar demasiado.
Es como escribió tu seguidora Mermaid. L.
Estoy en total acuerdo.
Maravilloso.Las fotos ,geniales.Bravo para tu marido.
Eso es tener un buen compañero de viaje.
Mi admiración y mi saludo Lili
Me acomodo en mi silla delante del ordenador para leerte, y es un placer.
Me he enterado de muchas cosas que no sabía acerca de Neruda, de su vida.
Y me ha gustado como mezclas las imágenes con los versos.¿ Has buscado los versos que mejor se ajustaban a las fotografias o ya tenías esos versos en la cabeza y has buscado su imagen?
Personalmente, si tuviera que buscar un lugar apartado y solitario, nunca elegiría éste. Necesito el verde a mi alrededor...
En cuanto a los objetos, es fascinante las colecciones que guardaba en la casa, sobre todo la de los mascarones de proa. Entiendo la necesidad que tenemos de guardar algunos objetos, en mi caso poquísimos y algunos heredados.No son cosas inanimadas, están poseidas por el espíritu de los que las poseyeron.
Besos
Hola Meridio, Inma, Liliana: La verdad es que había tantos detalles en esa casa, que aunque me he esmerado, siempre queda mucho más para agregar. No he mostrado muchas imágenes del interior, incluído el dormitorio, ya que no era permitido tomar fotografías. Apenas pudimos sacar algunas, con el guiño de la guía, que hacía como que no se daba cuenta.
Inma, tú eres pintora de árboles: te cuento que hay bastante verde en la zona. Antes de llegar a la casa pasas por un pequeño bosquecillo con árboles y luego, entre la casa y el mar se ha formado una barranca con mucha vegetación y algunas flores.
No he subido todas las fotos para no hacerlo tan extenso. Las tumbas
consisten en una pequeña placa y un sector de pasto muy austero y natural. Me recordó a Whitman, que decía que la hierba era "la cabellera suelta y hermosa de las tumbas".
Pero no he querido mostrar esa imagen, escogí la vida en los objetos y en la naturaleza.
Acerca de los versos elegidos: leo parte de las "Memorias" de Neruda cada tanto, ya que ese libro lo he dejado en mi cabañita cerca del mar
y prefiero que esté allí cada vez que llego. En mi juventud me sabía los "20 poemas".. casi de memoria.
Pero no manejo la obra de Neruda como para haber elegido versos que se correspondan con cada foto: conseguí un libro con imágenes de las otras casas, las que no puede conocer y allí hay una pequeña antología con versos relacionados a los objetos, las casas y el mar.
De allí he escogido lo más adecuado
para este post, que ya alguien ha subido a Twitter.
Gracias a los tres por su sincero interés en la nota y por su amistad.
hola,por fín hoy aproveché que estoy convaleciente para leer detenidamente, con algo que nunca tenemos: tiempo. Tengo que ser sincera, conocía muy poco de Neruda pero gracias a leer tu visita me intusiasmé con la Oda a las cosas. No la conocia, debo reconocer. Pero me encantó y me hizo acordarme de una persona que tiene muchassssss cosas en casa, tanto que parece una casa-museo. Nosotros siempre la protestamos. Yo misma ando como tú, más bien por falta de espacio por mi parte en la actualidad. Pero me hizo valorar aquella persona que no puede desapegarse de "sus cosas". Muy interesante el tema. Qué bien que leí el blog! Gracias.
Hola Pilar: es interesante que viendo una casa donde hay tantas colecciones de objetos maravillosos, hayamos llegado a hablar del desapego. Es un tema que me interesa especialmente, hace años que el pequeño libro del Tao de Lao Tsé me acopaña.En él uno descubre una sabiduría que va mucho más allá de la sensualidad de los objetos y de lo terrenal.
Un beso y que te mejores pronto!
Hola Graciela:
Verdaderamente agradezco que hayas compartido este espacio del poeta Neruda con nosotros, transportarte al nido mismo de la creación de amor, pasión y tantas y tantas pasiones que inspiraron a escribir, las fotos excelentes sobre todo la de María Celeste, aunque talvez ella lloraba porque percibía el alma de Neruda. Posesivo y fugitivo. Guau¡ te felicito excelente.
besos.
Gracias Sueño Boreal, pero la foto de María Celeste no es mía, ya que no se permitía sacar fotos en el interior. Las imágenes de los masacarones de proa aparecen en algunos sitios en Internet. Son realmente muy bellos y Neruda les otorgó vida propia al darles un nombre y dedicarles poesías.
Un buen trabajo Graciela. Gracias por compartirlo.
"Amo el amor de los marineros que besan y se van. Amor que puede ser eterno y puede ser fugaz"
Mimo
Gracias por tus palabras, Mimo.
Reconozco esos versos de Neruda, pertenecen a los "Veinte poemas de amor y una canción desesperada" que escribió en su juventud.
hola he pasado casualmente y debo felicitarte por tu reporte de Isla Negra. Deseo aclarar que existe un error en cuanto a un presunto romance del poeta Neruda con la sobrina de Delia Del Carril. El idilio habría sido con la sobrina de Matilde Urrutia, por ello Neruda escribió "La espada encendida".
En cuanto a la Teoría del desapego y los objetos de Neruda y sus preciosas botellas, Neruda lo dijo bien claro era cosista, leyendo su oda a las cosas sabremos por reunía objetos cuando dice "...muchas cosas me lo dijeron todo, no solo me tocaron o las toco mi mano, si no que acompañaron de tal modo mi existencia, que conmigo existieron y fueron para mi tan existentes que vivieron conmigo media vida y moriran conmigo media muerte"
En cuanto a las botellas de vidrio, creo es un símbolo del marino, navegante, es el mensaje, la esperanza, la camaradería.
Sabes el vidrio reune 4 elementos:arena,fuego, aire y agua.
Bueno nuevamente gracias por tus fotos y agradezcamos lo que este maravilloso ser nos lego.
Rosa Alba
Rosaura@hotmail.com
Rosa: gracias por la aclaración.
Alguien en los comentarios deslizó la posibilidad de un romance posterior a Matilde, yo no conocía esa última historia. Sin dudas Neruda fue un poeta de muchos y grandes amores, un apasionado.
La "Oda a las cosas" está incluída en la nota y estoy de acuerdo en que Neruda era un "cosista", un místico de la materia, como intuyó Gabriela Mistral. Él juntó sus juguetes y hoy todos podemos admirarlos. Yo me refería al desapego como una filosofía de vida que yo intento aplicar y que me parece muy buena.
Me alegra que te haya gustado mi relato sobre la visita. Si alguna vez puedes llegar hasta allí, te lo recomiendo, es una experiencia inolvidable.
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