
Las casi 900 cartas escritas por el pintor Vincent Van Gogh (1853-1890) lo convierten en uno de los artistas más comunicativos de la historia del arte.
Durante toda su vida, Vincent no dejó de escribir cartas, en su mayoría a su hermano, Theo, su mayor apoyo emocional y económico, pero también a otros miembros de la familia, como su hermana Wilhelmina y a colegas artistas como Anton van Rappard, Émile Bernard y Paul Gauguin.
Estas epístolas que se conservan, muestran sus sueños, su lucha, sus estudios sobre arte y su pasión por la naturaleza.
Un ambicioso proyecto en el que se ha trabajado durante quince años, se concretará el próximo 8 de octubre. La editorial Thames & Hudson publicará, al mismo tiempo, en Londres y Amsterdam seis grandes volúmenes con todas las cartas escritas por, o dirigidas a Van Gogh, arrojando así nueva luz sobre las fases oscuras de su vida. Serán incluídas más de 2.300 ilustraciones.
Una modesta exposición, Van Goghs letters: The artist speaks (Las cartas de Van Gogh: el artista habla), acompañará a la publicación en el museo Van Gogh de Amsterdam, de octubre a enero del 2010. Además, se abrirá una gran muestra en la Royal Academy de Londres The Real Van Gogh. The Artist and his Letters (El auténtico Van Gogh. El artista y sus cartas) del 28 de enero al 18 de abril del próximo año, con 65 pinturas y 30 dibujos o acuarelas ( todos relacionados con las cartas), acompañados de 35 cartas originales, con imágenes y croquis hechos por el artista. Van Gogh no fue el único pintor que escribía cartas, pero sí el que analiza su trabajo gráficamente en sus textos, explicando así sus cuadros.
Las cartas están escritas en holandés, francés y algunas en inglés, pero todas ellas serán traducidas y se podrán leer copias. Estas misivas rara vez fueron vistas en público por su extrema fragilidad.
La exposición es original por juntar pluma y pincel y tendrá una estructura cronológica a través de los intensos diez años en que el artista se dedicó a pintar.
Yo creo que será un evento realmente único, muy emocionante para quienes tengan la dicha de poder asistir.
A modo de anticipo, miremos de cerca alguna de estas cartas, su letra, sus bocetos, pura pasión por el arte y la vida.


Es difícil extractar algo de las cartas. Todo lo que ha escrito me interesa y me conmueve. Algunos párrafos escogidos casi al azar, son una muestra de este poético documento humano y literario:
“Todavía no conozco mejor definición del arte que ésta: el arte es el hombre agregado a la naturaleza…aún cuando dibuja ladrillos…o lor arcos de un puente…la preciosa perla que sale a la luz es el alma del hombre”.
“…los verdaderos pintores no son los que pintan las cosas tales como son, analizándolas secamente, sino los que las pintan como las sienten.”
“El mundo me interesa solamente…por un sentido del deber con respecto a él; porque he caminado durante treinta años sobre esta tierra y por gratitud, quiero dejar de mí algún recuerdo bajo forma de dibujos y de pinturas, llevados a cabo no para complacer un determinado gusto en lo que a arte se refiere, sino para expresar un sincero sentimiento humano”.
“Mi querido Théo, cuando a menudo viene a mi memoria que todos los gastos de pintura corren por tu cuenta…no puedes imaginar cuánta inquietud siento. Quisiera llegar a convencerte de esta verdad: que dando dinero a los artistas, tú también haces obra de artista, y que mi único deseo es que mis cuadros no te dejen demasiado insatisfecho de “tu” trabajo.”
En una carta a Gaugin, bellísima por su ansiedad, describe: "...la habitación amarilla, un interior sin nada, de una sencillez a lo Seurat; de tintas planas, pero con pinceladas gruesas,con pasta plena, las paredes lila pálido, el piso de un color rojo y descolorido, las sillas y la cama amarillo cromo, los cojines y la sábana verde limón pálido,el cubrecama rojo sangre, el toilette anaranjado, la jarra azul y la ventana verde.
Hubiera querido expresar con todos estos tonos tan distintos, un sentido de reposo absoluto, usted comprende..."
















