by Graciela Bello. ART, LOVE & PEACE!!!

MI VERDADERO OFICIO...

"Yo no existía para hacer versos, para predicar o para pintar. Ni yo, ni ningún otro hombre existíamos para eso. Todo ello era secundario... El verdadero oficio de cada uno era tan sólo llegar hasta sí mismo. Luego podía terminar en poeta o en loco, en profeta o en criminal. Eso no era cosa suya, y, además en último término, carecía de todo alcance. Su misión era encontrar su destino propio, no uno cualquiera, y vivirlo por entero hasta el final." (Demian, Herman Hesse)

ESTE ES MI MUNDO. TE INVITO A CONOCERLO!!!

ESTE ES MI MUNDO. TE INVITO A CONOCERLO!!!
Graciela Bello, artista argentina contemporánea.
"Si alguna vez me retiro, por razones humanas o no humanas, no debes jamás tener miedo de buscarme porque siempre sabrás encontrarme cuando así lo anheles. Más tarde nos comunicaremos de una manera tan perfecta que los terrores y debilidades se transformarán radicalmente en puentes." (Leonora Carrington)

"Si tú eres un espejo para mí, yo seré un espejo para ti, ayúdame a conocerme, y yo te ayudaré a conocerte".(Louise Bourgeois)



lunes 30 de noviembre de 2009

BANDONEONISTA: un poema, mis dibujos y la evocación de una joven música argentina



Paquita Bernardo ( Buenos Aires, 1900-1925), música y compositora de tangos , fue la primera bandoneonista profesional argentina.
En esos años se consideraba que los instrumentos musicales propios de las jóvenes podían ser la guitarra o el piano, pero el bandoneón, cuya ejecución obligaba a abrir y cerrar las piernas, era totalmente inapropiado para ellas; Paquita, sin embargo, mientras iba al conservatorio a sus clases de piano, conoció este instrumento y comenzó a estudiarlo a escondidas.
Con ayuda de hermanos y amigos logró convencer a su padre que le permitiera continuar con su pasión.
A partir de 1920 comenzó a actuar en diversos cafés y salones, principalmente en el barrio porteño de Villa Crespo, donde nacieron los apodos de "La Flor de Villa Crespo" y de "La Mujer Bandoneón". Iba siempre acompañada de sus hermanos. Nunca vistió pantalones, a veces reemplazaba la blusa por una camisa y corbata.
Compuso unas quince piezas musicales, llegó a ser muy popular en su época cuando se presentaba en público y uno de sus temas se lo grabó Gardel.
Paquita, que no llegó a grabar ningún disco, falleció sumamente joven, a los 25 años en su barrio natal. Sin saber de su vida tan fugaz, relacioné esta imagen femenina con las mariposas: bellas, frágiles y efímeras, como Paquita.

Para ella, joven transgresora y talentosa, van desde aquí mis dibujos de mujeres bandoneonistas y la serigrafía que resultó elegida como imagen final para ser impresa.






Y sin conocer la bella y melancólica historia de esta joven música argentina, mi amigo Elio,
sólo con ver uno de mis dibujos, se inspiró para componer este dulce poema:
BANDONEONISTA

El cordial bandoneón se ha casado por fin
con las ágiles manos de mi sabia porteña.
La canción acompaña como un fiel serafín,
multiplica hermosura en su boca pequeña.

Melancólicamente vibra el buen bandoneón
cuando lee partituras de milongas o tangos,
con la ingenua esperanza del jovial corazón,
que no sabe de odios, ni malicias ni rangos.

Todo en ella, transmite una azul sed de luz,
esa paz que su música generosa desprende,
inflamando mi espíritu, como un cálido alud,
como un íntimo sol que no sé qué pretende.

Voy volando volando, entre nubes de amor,
libre pájaro humilde que del cielo se alegra.
La tristeza no existe. No hace daño el dolor.
Ni siquiera discuten la mujer con la suegra.

Esta vida ermitaña, tan noctámbula y gris,
me parece ceniza de una Luna muy rancia.
Pero si ella me canta, cual Gardel en París,
un feliz arco iris me da a mí mi elegancia.

viernes 27 de noviembre de 2009

Punta del Este: una playa “fashion”, más bonita fuera de temporada.

Esta semana hice una fugaz visita a la ciudad balnearia de Punta del Este, Uruguay, país pequeño y calmo en relación a nuestra amada y turbulenta Argentina.
La mayoría de la gente que elige Punta del Este para sus vacaciones, lo hace por el glamour que florece en esa época: modelos, autos lujosos, edificios, hoteles y casas fastuosas… buen gusto, combinado con altas dosis de frivolidad. Sin embargo, hay quienes escapan del tumulto snob y buscan, en parajes alejados, un remanso para el espíritu que ofrece la naturaleza en esas costas.
En esta ocasión, el motivo de mi viaje no eran exposiciones ni turismo, sólo tediosos trámites, pero aproveché las pocas horas de recreo para fotografiar algunos lugares encantadores.
No llegué a ir a “Casapueblo”, una blanca y soñada construcción, casa taller del artista Páez Vilaró, que conocí en un viaje anterior. Quedará entre los futuros destinos a compartir desde aquí.
Lo que puede apreciar esta vuelta:


Las mansas lagunas se funden con las aguas del mar cada tanto, algunos pescadores pasan la tarde en soledad y silencio…


En la zona llamada Barra de Maldonado, se encuentran coloridas callecitas como ésta, con modernas y rústicas casas rodeadas de vegetación y arena.



Un agradable reducto para comer en la misma zona, tomado al azar: una exquisita fusión de detalles orientales, caracoles, telas de vivos colores, impregnado por el aroma marino.


Esta curiosa escultura, llamada “La mano” o “Dedos” por los turistas, se convirtió en ícono de la ciudad. También se ha denominado “Monumento al ahogado” u “Hombre surgiendo a la vida”. La original obra fue realizada en 1982, en el Primer encuentro de Escultura Moderna al aire libre, por el artista chileno Mario Irrazábal, quien tardó sólo seis días en completarla.
A mí me recordó a Gulliver, en un nuevo viaje, pero al fondo del mar, despertando en una tranquila playa, estirando sus largos brazos, hasta sacar los dedos a través de la arena.
Lo lindo de la espontánea escena, es que muchos niños se trepaban a los dedos en ese momento.
Nadie temía al gigante dormido en la ciudad soleada ayer por la tarde.

viernes 20 de noviembre de 2009

MAFALDA YA TIENE SU ESTATUA EN BUENOS AIRES

Para dejar descansar un rato a Gardel, retomaremos otro mito porteño: la genial Mafalda (personaje de historieta de Quino) quien nos ha acompañado a muchos por más de 40 años, toda una vida.




Alguna vez el escritor estadounidense Norman Mailer pidió, nada humildemente, que su lápida dijera "Aquí yace la conciencia de nuestro tiempo". En cambio, la que fuera -y acaso siga siendo- la conciencia de nuestro tiempo en la Argentina está bien viva, sentadita en un banco de su barrio. Como lo que es, una nena. Mafalda, el genial personaje creado por el brillante Quino, ya tiene una escultura que la homenajea, en San Telmo.

El acto, homenaje doble a Joaquín Salvador Lavado y su principal creación, se realizó en el marco del programa Puertas del Bicentenario, por el que dibujante recibió la primera de las 200 medallas del Bicentenario que entregará el Gobierno porteño a ciudadanos destacados.

Pero el principal motivo del acto era la inauguración de la estatua de Mafalda. De 80 centímetros de alto y realizada por el artista Pablo Irrgang en resina epoxi y fibra de vidrio reforzada, la pequeña Mafalda aparece sentada en un banquito para que la gente se pueda sentar a su lado y sacarse fotos.

El lugar elegido, la esquina de Chile y Defensa, no fue casual. Es que cuando Quino comenzó a publicar la historieta vivía en el décimo piso de Chile 371.

Durante el acto, el dibujante Miguel Rep le hizo una pequeña entrevista a Quino, quien contó: "San Telmo era más barrio. Por esta cuadra pasaba el tranvía. Pero el edificio está igual. Muchas cosas de acá me inspiraron".

¿Cuáles? La más evidente, el frente vidriado del edificio, y el umbral donde Mafalda se sentaba a observar el convulsionado mundo de los 60.

El homenaje contó con varios dibujantes invitados de lujo. Además hubo cientos de curiosos, vecinos y turistas que no pararon de sacar fotos.

Con su proverbial timidez, Quino aseguró: "Estoy muy emocionado, no se qué decir. Siempre me costó hablar, por eso me dediqué a dibujar. Igual, hay mucha gente que no sabe qué decir y lo mismo gana elecciones".
(Fuente: Pablo Novillo, diario Clarín)




Para fans de Mafalda, en el siguiente link podrán encontrar información sobre su vida y la de los otros personajes de la historieta, frases célebres, curiosidades:
http://www.clubcultura.com/clubhumor/mafalda/index/nacimiento.htm


MAFALDA, SUSANITA Y EL MUNDO





Si en lugar de Susanita, Mafalda se hubiera encontrado a Lisa Simpson…


"No tiene importancia lo que yo pienso de Mafalda.

Lo importante es lo que Mafalda piensa de mí".

(Julio Cortázar)

martes 17 de noviembre de 2009

EL TANGO ARGENTINO Y CARLITOS GARDEL.


El pasado 30 de septiembre, el Tango fue declarado patrimonio cultural de la humanidad por la UNESCO. Buenos Aires y Montevideo comparten el nacimiento, la tradición y la pasión por el Tango. Argentina y Uruguay presentaron la candidatura del Tango y unos meses después llegó la noticia de que la UNESCO otorgó a este género el “estatus cultural protegido”, para alegría y orgullo de los rioplatenses. La tradición tanguera será preservada como algo valioso para la humanidad.
Enrique Santos Discépolo, uno de sus máximos poetas, definió al tango como “un pensamiento triste que se baila”. Y así es el Tango: nostálgico, melancólico, sensual, indescifrable. Su sonido típico son los acordes del bandoneón y lleva en su alma los colores del Río de la Plata: azules, tierras, gris plomo. Buenos Aires ha sido cuna de numerosos músicos, poetas y orquestas de Tango.

"Gardel fans Club", Graciela Bello, acrílico y collage, 1996.

Carlos Gardel fue el cantante de Tangos más popular en los años 20’ y 30’.
Se convirtió en un mito, ya que además del éxito mundial obtenido en su vida, falleció joven en un accidente aéreo en Medellín (Colombia).
En homenaje a nuestro primer ídolo tanguero, el adorado Carlitos Gardel, realicé una serie de pinturas inspirada en la devoción que le profesaron sus admiradoras: yo las denominé “El Gardel Fans Club”. Las imaginé como unas coquetas y soñadoras muchachas, algo ingenuas, que se reunían a escuchar los tangos de Gardel, entre suspiros. Juntaban sus fotos, sus discos, bailaban tangos, una conseguía un autógrafo, otra tocaba el bandoneón…Se cuenta que, al morir Gardel, algunas de ellas, desconsoladas, se suicidaron por amor. Este ha sido mi homenaje para él y para ellas, que forjaron la identidad de nuestra música popular, convertida ahora en definitivo patrimonio inmaterial de la humanidad.

"Tangos y suspiros en el Gardel fans Club", Graciela Bello, acrílico y collage, 2005.

domingo 15 de noviembre de 2009

"TANGOS INGENUOS"

En el año 1998 tuve el privilegio de exponer mis pinturas de Tango, en uno de los edificios más antiguos de Buenos Aires: “La manzana de las luces”, testigo clave de nuestra historia y sede cultural de la sociedad colonial.
Fue una experiencia muy emocionante para mí, colgar mis obras en esas viejas paredes, recorrer los patios de las misiones jesuíticas, exhibir mientras por debajo, eran visitados los misteriosos túneles del siglo XVIII.
La salita donde debía exponer era pequeña, de blancas y rústicas paredes, pisos de baldosas rojas, ventanas coloniales y una de esas puertas pesadas, muy antiguas, con una llave grande y oxidada, semejante a las de los castillos de los cuentos de hadas. Nunca creí que me darían esa llave en custodia. Yo sería la encargada de abrir y cerrar “mi salita” de ese lugar histórico durante los quince días que duraba la muestra.
Llevar esa llave conmigo era como llevar un pedazo de la historia argentina en mi bolso.
En ese momento, mi querida madre aún vivía y ella fue mi compañera incondicional. Cada tarde llegábamos las dos juntas, con las láminas, los catálogos, el equipo de música y los CD de Gardel. Todos los días de la exposición, decidí que su inolvidable voz de zorzal criollo impregnara el ámbito.
Les mostraré hoy un par de obras, una de las cuales brindó el título para la muestra: “Tangos ingenuos”. Este título aludía al tipo de pintura y también a una cualidad “ingenua” que yo le encontraba a esos tangos antiguos, impregnados de romanticismo.
Además de orquestas, bares, conventillos y las mujeres admiradoras de Gardel, pensé que las niñas pequeñas de la época también estarían embelesadas por el ritual tanguero, a su manera.


"Tangos ingenuos", Graciela Bello, acrílico y collage, año 1998.

¿Cómo se viviría el Tango en aquella infancia? Tal vez alguna niña rubia, al son del fonógrafo, haya intentado danzar con su muñeca de trapo, mientras la mirada de Gardel aprobaba desde las empapeladas paredes de su cuarto.
Tal vez alguna otra, más atrevida, espiando las siluetas de una pareja bailando al fondo de un zaguán oscuro, haya osado probarse los tacones de su madre… pintarse las mejillas y los labios de rojo pasión…
Estas son las mujercitas que crecieron escuchando tangos, tal como las imaginó mi pincel.


"Tango en flor", Graciela Bello, acrílico sobre tela, año 1998

viernes 13 de noviembre de 2009

LA CREACIÓN

La imagen de la playa desierta y su absoluta armonía, me recordó una pintura de mi amiga Liliana Lucki . La había atesorado para mostrarla en algún momento oportuno. Creo que para despedirnos de la casa en la orilla del océano, nada mejor que esta obra: “La Creación” (1999), un canto a la naturaleza.
Cielo y mar, pájaros y peces hermanados, confundidos en el movimiento de las olas y del viento. Una obra ecológica.
Contiene un gran ojo que todo lo puede ver y unas letras de oculto significado para mí., que intuyo como signos eternos del principio y el fin del universo: la vista posible desde los ventanales en Isla Negra.

"La Creación", Liliana Lucki (1999)
NACE
“Yo aquí vine a los límites
en donde no hay que decir nada,
todo se aprende con tiempo y océano,
y volvía la luna,
sus líneas plateadas
y cada vez se rompía la sombra
con un golpe de ola
y cada día en el balcón del mar
abre las alas, nace el fuego
y todo sigue azul como mañana”.

(de "Plenos Poderes", Pablo Neruda)

lunes 9 de noviembre de 2009

Una visita a ISLA NEGRA: la casa del poeta Pablo Neruda.

Tal como había prometido, les relataré mi reciente visita a Isla Negra, la principal casa museo del poeta chileno Pablo Neruda (1904- 1973). Antes de llegar, yo no sabía que existen actualmente tres casas museo del poeta, que se pueden visitar en Chile: La Chascona (en Santiago), La Sebastiana ( en Valparaíso) e Isla Negra.
A esta casa llegan visitantes de todas partes del mundo, más de 100.000 personas en 2007. Se realiza una visita guiada a grupos pequeños de unas 8 o 10 personas por vez, lo que genera un carácter intimista, permite hacer preguntas y recorrer en un clima silencioso y cargado de emoción.
No me detendré en la biografía de este gran poeta, sólo diré que no he ido hasta allí en peregrinaje, a conocer el legado de un dios. Ya no idealizo a los artistas como cuando era muy joven. Sé que son seres imperfectos, pero esto no ensombrece la calidad de sus obras.
He visitado esta casa porque en sí misma es una obra de Arte, el gran juguete de un niño-poeta que nunca creció.
En mi casa he tenido juguetes pequeños y grandes, sin los cuales no podría vivir. He edificado mi casa también como un juguete y juego en ella de la mañana a la noche.”( de “Memorias”)

En 1939 Neruda buscaba un refugio para escribir, un lugar algo alejado, donde pudiera hallar especial concentración. Encontró un aviso en un diario: se ofrecía un terreno y una pequeña casa a orillas del Pacífico, a poco más de 100 kilómetros de Santiago.En ese momento Isla Negra era un pueblito de pescadores, con caminos de accesos muy complicados, sin luz eléctrica ni comodidades. Pero esta rústica casa era en sí misma una ventana al mar infinito, grandes olas rompiendo a pocos metros, las rocas y el cielo.
Por primera vez sentí como una punzada este olor a invierno marino, mezcla de boldo y arena salada, algas y cardos”( de “Una casa en la arena”)


Compró la casa de unos 70 metros cuadrados a un viejo capitán de navío español. En varias etapas, la fue agrandando y actualmente ocupa unos 500 metros cuadrados. Esto no implica encontrar una casa lujosa, producto de elaborados planos de construcción. La casa fue creciendo poco a poco, como un juego, para aprovechar una nueva vista o por la necesidad de espacios donde guardar las nuevas colecciones de objetos que el poeta iba juntando en sus viajes por el mundo, en desarmaderos y como regalo de sus amigos, que le conocían sus gustos peculiares. Gabriela Mistral ya había intuído en él a un “místico de la materia”. Neruda no compraba en tiendas, buscaba entre cosas olvidadas, desechadas y establecía una especie de comunión con los objetos: materia y espíritu unidos, casas y versos como creaciones del poeta.

No sólo me tocaron o/ las tocó mi mano, / sino que me acompañaron/ de tal modo/ mi existencia/ que conmigo existieron/ y fueron para mí tan existentes/ que vivieron conmigo media vida/ y morirán conmigo media muerte.” (de “Oda a las cosas”)

“ Yo voy por casas, / calles, / ascensores, /tocando cosas,/ divisando objetos/ que en secreto ambiciono: / uno porque repica, / otro porque/ es tan suave/ como la suavidad de una cadera/ otro por su color de agua profunda/ otro por su espesor de terciopelo.”

Pese a que Neruda era un hombre de gran tamaño, eligió techos bajos y abovedados, pequeñas puertas conectan las habitaciones, pasillos estrechos, para generar la sensación de que se está a bordo de un navío o tal vez, de un tren, no hay que olvidar que su padre fue conductor de trenes. Este objeto es un sinónimo de su infancia (en el exterior existe una locomotora roja como uno de los juguetes que rodean la construcción). Los pisos son de madera crujiente, en algunos sectores de piedra , cemento con incrustaciones de caracoles o baldosas rojas. La piedra, la madera y los cristales son los elementos que se reiteran por todos lados.


La casa se fue alargando como vagones de un tren frente al mar. Las dos alas principales están unidas por un arco de piedra que las conecta.





En el exterior, varios objetos la rodean, la personalizan con la impronta del mar : Una gran escultura circular de un pez, con sus ojos de vidrio azulados, transparentes, como si contuvieran una burbuja de océano.



Un velero amarrado en tierra firme. Allí se subía con sus amigos a tomar unas copas, decía que no necesitaba salir a navegar para sentir la marea.
Regresé de mis viajes. Navegué construyendo la alegría”.( De “El canto repartido”)



El bello campanario de troncos de madera y viejas campanas, descubiertas en algún lugar y allí suspendidas, improvisada cúpula de aire y de viento.



Un enorme ancla parece señalar esta casa, como su lugar en el mundo.




Espiando hacia el interior podemos ver sus variadas colecciones: Botellas de todo tamaño, formas y colores. Algunas resultan realmente originales y descubren a un buscador empedernido: mujeres botella, botas botella, manos botella… no se encuentran así nomás.



El comedor en el que reunía a sus amigos, muestra grandes ventanales para ver siempre el océano, rodeadas por estantes con jarros de cristal de los colores del mar a un lado (verdes, azules, turquesa) y en el lado opuesto, los mismos jarros con los tonos marrones y ocres de la tierra.

Una de las chimeneas, siempre a partir del reciclado de objetos que adquieren un nuevo significado. En este caso, una mesa que fue timón alguna vez, con una tapa de vidrio que deja ver piedras o caracoles. Las paredes, de poderosas piedras, brindan una sensación de cobijo y bienestar.
Como un ejemplo de su adoración por el objeto más sencillo: nos cuenta la guía que un dia el mar trajo hasta la costa un tablón de madera, proveniente de algún navío, tal vez alguna puerta perdida. Neruda lo divisa, se entusiasma y corre a buscarlo: dice que el mar le ha regalado un nuevo escritorio. En una salita de maravillosa vista al mar, el tablón, sostenido por una pata como soporte, se convierte en su mesa de trabajo.


Una colección de objetos musicales. Si bien Neruda no los sabía tocar, le gustaban como juguetes. Así también se encuentran muchas máscaras y sombreros de diversos lugares del mundo. Las máscaras ocupan las paredes de uno de los largos pasillos. Hay cantidad de figuras talladas en madera, ángeles, demonios y alfarería latinoamericana.



Una pared al azar: barcos suspendidos, mapas, También podemos observar aquí, esculturas orientales, que trajo de sus cinco años en ese continente. Hay cantidad de mapas, mapamundis, objetos de navegación, relojes, pipas y una gran colección de barcos dentro de botellas. El marino se rodea de su propio mundo. Su enorme colección de caracoles y conchas marinas había sido donada por Neruda a la Universidad de Chile en vida, así como parte de su biblioteca. En los años de la dictadura militar habían desaparecido. Felizmente los caracoles tienen una sala especial para ellos. La variedad es enorme. También hay cajas de raros insectos y mariposas de colores.

Una mención aparte merecen los mascarones de proa: figuras decorativas, talladas en madera, ornamentadas o pintadas, que identificaban a los galeones del siglo XVI al XIX. Fueron desapareciendo con los buques de acero de la primera guerra mundial. Estas figuras femeninas abandonadas en algún puerto, eran redescubiertas por el poeta, que las llevaba a su casa como esculturas y las bautizaba. Este grupo de figuras otorga a la casa un aspecto teatral, escenográfico, sobrecogedor. Adora vivir rodeado de estas mujeres, que nacieron de los árboles, tomaron forma y surcaron los mares: “Rosa del mar", "Boca de tempestades” ,"Hoy eres mía, diosa que el albatros gigante/ rozó con su estatura extendida en el vuelo,/ como un manto de música dirigida en la lluvia/ por tus ciegos y errantes párpados de madera".( en “A una estatua de proa”)



Su preferida era “María Celeste”, quien, según el poeta, derramaba lágrimas de sus ojos por añorar el mar. La figura posee ojos de vidrio incrustados en la madera, lo que hace suponer que el calor de las estufas, los hacía transpirar en los crudos inviernos. Pero un poeta no se basa en la lógica y para él, la mujer tallada lloraba de nostalgia y en la primavera volvía a sonreir.

“La Micaela”: “Fue la última en llegar a mi casa…es corpulenta, segura de sí misma. Estuvo después de sus travesías, dispuesta en un jardín…allí perdió su condición navegativa…y se transformó en terrestre pura, en mascarón agrícola”.



La Medusa: "... al sacarla con formón y gubia, una pulgada de pintura gruesa la escondía y salió a relucir su perfil decidido, sus exquisitas orejas…y una cabellera selvática que cubre su clara cabeza como el follaje de un árbol petrificado que aún recuerda su pajarerío” (ambas citas de “Una casa en la arena”)

…” fui siempre fugitivo y posesivo, / amé y amé y amé lo que era mío/ y así fui descubriendo la existencia, / uva por uva me fui haciendo dueño/ de todas las ventanas de este mundo”. (de “Posesiones”)

Isla Negra fue su casa favorita. El poeta pasó allí sus últimos días. Luego la casa fue allanada y cerrada por los militares. Desde 1992 Neruda y su tercera esposa Matilde Urrutia están allí sepultados, entre la casa y el mar, tal como era su propio deseo.


miércoles 4 de noviembre de 2009

ENCUENTRO INTERNACIONAL DE SURREALISMO ACTUAL


El pasado miércoles 28 de octubre, fue inaugurado este Encuentro Cultural, en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende, en Santiago de Chile. Durante un mes, más de 200 artistas, locos y poetas surrealistas del mundo unirán sus espíritus, siguiendo el legado de André Breton.
Organizado por el Grupo “Derrame”, esta iniciativa incluye no sólo exposiciones de pintura, sino también recitales de poesía, mesas redondas, conferencias, ciclos de cine, performances, música en vivo, momentos de libertad e imaginación sin límites.
Las actividades se desarrollan en el Museo Salvador Allende, la Casa Colorada, el diario La Nación, la Galería Centro Norte, la Biblioteca Nacional y la Galería Cian.





El grupo surrealista chileno Derrame nació en 1996 y es a la vez un homenaje a los integrantes del grupo La Mandrágora, fieles representantes del surrealismo en la década del treinta y cuarenta.
Algunas visitas ilustres: Ludwing Zeller (poeta y artista visual, un surrealista chileno fundacional del movimiento), Susana Wald ( Húngara, esposa de Zeller, formó junto a él la editorial y centro cultural “La casa de la luna” en los 60’. Una artista que reivindica el papel de la mujer en el surrealismo), Natalia Fernández (directora del Museo Granell en Galicia, España, un reconocido espacio de difusión de este movimiento) y tantos otros…cientos de artistas y grupos participantes de latitudes diversas (Chile, España, Canadá, Brasil, Argentina, Italia, Cuba, Holanda, República Checa, USA, México, Perú, Portugal, Bélgica, Rumania, Francia, Indonesia, Venezuela, Sudáfrica, Panamá, Inglaterra, Uruguay)…todos ellos reunidos por el espíritu surrealista y sin ningún aporte oficial. El éxito de esta convocatoria es mérito del entusiasmo y arduo trabajo de los organizadores, sumados a los lazos de afectividad que identifican a este movimiento.

Veamos algunas de las obras, teniendo en cuenta que no hay que buscar un hilo conductor en lo formal, ya que la conexión es puramente invisible y espiritual.





"Delirio Alraune", María Prado, Argentina.





"Las Yo", Emilia Calderón de la Garza, México.



Freddy Flores Knistoff, artista chileno, vive en Amsterdam. Fundador de CAPA (Collective Automatic Painting from Amsterdam)



"El sueño", O. Herrera Graham, Panamá y "Frutas y árbol azul", Mario R. Madrigal, Costa Rica.




Collage, Rodrigo Mota, Sao Paulo, Brasil.






"Palabras al viento", Lidia Kalibatas, Argentina.

"Guerrero", L.Vazquez Concha, Perú.

“El Surrealismo es una hermandad sagrada, que responde solidariamente y como una, cuando es llamada. Esto sucede hoy en Chile”, dice el principal organizador de este evento, Enrique de Santiago, artista, poeta y soñador chileno, a quien conocí a través de este blog en 2008.
Enrique escribe el prólogo del bellísimo catálogo y habla del surrealismo como de un pensamiento alternativo, liberador e inextinguible; “un cuerpo vivo”.
La invitación enviada a los artistas finalizaba: “Larga vida al surrealismo. Los sueños son espadas contra los gobiernos que nos quieren mantener despiertos en su ignorancia.”
Las banderas de Amor, Libertad y Poesía, se continúan hoy en esta muestra “Demente, onírica, erótica y poética”. Este suceso se suma desde ahora a la Historia del Arte.

Más información en:
http://www.lanacion.cl/que-muera-la-muerte/noticias/2009-10-24/180409.html
http://www.umbralsecreto.cl/



Enrique de Santiago (en la foto, con Susana Wald): Artista plástico chileno, ha participado en varias exposiciones surrealistas internacionales y asumió el reto de organizar la actual , en estos bellos confines de la tierra. Enrique descubrió en mi blog, el mismo espíritu de esta muestra y me invitó a participar “pues conozco tu pasión por la exploración de estos mundos oníricos, y la búsqueda de los altos valores que puedan dar y hacer una transformación de la humanidad, que son los mismos que nosotros perseguimos”. Yo siempre le agradeceré el abrirme las puertas y hacerme cruzar este Umbral secreto.










Mi amiga chilena Gloria Paillas: ella es abogada de profesión, pero además: pinta, escribe, imparte Reiki, dá clases de Arte Terapia a pacientes psiquiátricos, es un ser hipersensible y solidario, que reconocí al instante en su blog el año pasado.


Junto a una de mis pinturas,"Hombre feliz en ciudad gris", con mis amigos Gloria, Enrique y su pareja Ximena, musa inspiradora y ayudante incondicional.



Nueva actividad. (ampliar)
La imagen es la del poeta Ludwig Zeller, a quien pueden ver en la foto de la lectura de poemas más arriba. La portada del libro me parece otra pintura surrealista que vale la pena compartir.

“EL DEBER DEL ESCRITOR, DEL POETA, NO ES IR A ENCERRARSE COBARDEMENTE EN UN TEXTO, UN LIBRO, UNA REVISTA, DE LOS QUE YA NUNCA MÁS SALDRÁ, SINO AL CONTRARIO, SALIR AFUERA PARA SACUDIR, PARA ATACAR A LA CONCIENCIA PÚBLICA, SI NO, ¿PARA QUÉ SIRVE? ¿Y PARA QUÉ NACIÓ?
(Antonin Artaud)