Me encantó la historia que relata este video. La belleza de una obra de arte, en este caso una canción popular, pudo llegar con su mensaje a conmover nada menos que a médicos psiquiatras. Y una persona pudo volver a ser feliz, recuperando su propia ilusión.
Y esto me ha llevado a mi propio maniquí, que tiene otra connotación, pero me sirve a modo ilustrativo.
Fue realizado en 2007, en ocasión de una muestra de Reciclaje. Debía elaborar mi obra sólo con elementos de desecho.
Fue realizado en 2007, en ocasión de una muestra de Reciclaje. Debía elaborar mi obra sólo con elementos de desecho.
Y así nació mi “Packaging dress” (fue realizado con: cartón corrugado; papel de aluminio para cocina; envases de plástico y aluminio usados para delivery de comidas; bolsa de residuos; plástico de burbujas para embalaje; red de bolsa de frutas, para el velo; bolsa de boutique, como cartera; tapitas plásticas de agua mineral; sombrero muy antiguo, en desuso) La obra alude a la excesiva cantidad de materiales y envoltorios que habitualmente desechamos. Y sugiere lo efímero de la moda, casi “descartable” hoy en día.
Una crítica al consumismo, algo poética.
Aún vive en la soledad de mi taller, dentro de poco lo llevaré a un Mercado de Pulgas. Tal vez allí encuentre algún enamorado, como en aquella bonita canción.
Aún vive en la soledad de mi taller, dentro de poco lo llevaré a un Mercado de Pulgas. Tal vez allí encuentre algún enamorado, como en aquella bonita canción.
Quienes aman a Joan Manuel Serrat, pueden volver a escuchar su tema:









