
He leído hace poco: “ A veces los adelantados se detienen a esperar al resto.”
Y así te veo en esta imagen, relajada, en tu silla, como aguardando a que el tiempo pase y sea TU tiempo.
Te ves TAN moderna, que hoy en día luces de maravillas.
Con tu hermoso cabello suelto, tus botas, tus pantalones, tu cigarro, casi pareces una chica de una publicidad…y llevas en tu interior tanto talento, humanidad, entereza…
Te miro y te siento cercana. Podría traer otra silla, sentarme a tu lado y ponerme a charlar contigo. Estoy segura de que las horas pasarían muy rápido y las risas se escucharían desde lejos.
Hablaríamos de arte, de hombres, del dolor, de la vida y de la muerte.
Y yo te pediría: “No te enfades, pero me molesta el humo. ¿Puedes apagarlo? Además, no te hace bien”…
Y así te veo en esta imagen, relajada, en tu silla, como aguardando a que el tiempo pase y sea TU tiempo.
Te ves TAN moderna, que hoy en día luces de maravillas.
Con tu hermoso cabello suelto, tus botas, tus pantalones, tu cigarro, casi pareces una chica de una publicidad…y llevas en tu interior tanto talento, humanidad, entereza…
Te miro y te siento cercana. Podría traer otra silla, sentarme a tu lado y ponerme a charlar contigo. Estoy segura de que las horas pasarían muy rápido y las risas se escucharían desde lejos.
Hablaríamos de arte, de hombres, del dolor, de la vida y de la muerte.
Y yo te pediría: “No te enfades, pero me molesta el humo. ¿Puedes apagarlo? Además, no te hace bien”…









