acuarela, collage y rotring sobre papel.
En este bosque, si bien existen viviendas, comercios y hoteles-cabañas, se limita la urbanización descontrolada, a fin de defender la naturaleza y preservar la flora y la fauna. Por eso, las calles no son pavimentadas. En 1970 los hijos del fundador designaron las calles perpendiculares al mar con nombres de Plantas (“Álamo, Cedro, Ciprés, Ceibo, Araucaria, Cerezo, Avellano...”) y a las paralelas al mar, con los nombres de Aves existentes en el lugar, (“Paloma, Jilguero, Hornero, Gorrión, Garza, Mirlo, Colibrí…”para dar algunos ejemplos.) Nada de batallas, próceres o países...Árboles y pájaros son los protagonistas de este lugar.
acuarela, collage y rotring sobre papel.
Cada vez que visito este bosque, me llevo un pequeño gnomo de cerámica para mi taller. Ellos habitan en este lugar, se sienten muy a gusto, como no podía ser de otra manera. Se asoman por las ventanas de las casitas como en los cuentos, trepan por los árboles, arrojan estrellas al que pasa, tocan la campana, convidan chocolates...Son seres de la tierra, amantes de la música. Una antigua leyenda cuenta que mientras los seres humanos dormían, los gnomos les agradecían la hospitalidad, llevando a cabo algunas tareas y arreglos durante la noche. Ahora comprendo mejor porqué me llevé varios gnomos a un estante del taller. Buscaba protección y alegría. Pero…quién sabe? Tal vez alguna noche me ayuden a terminar un cuadro!!!!
Los gnomos del bosque de Cariló en mi taller












