Los taoístas reverenciaban a las tortugas porque saben dosificar la
energía, pueden sobrevivir mucho tiempo sin alimento y vivir hasta una edad
avanzada. Ellas saben cuándo retraerse… Deberíamos seguir el ejemplo de las
milenarias tortugas, cultivando la paz interior y respetando nuestros ciclos.
Después de un año de hiperactividad, intentaré recuperar energía con un
necesario período de descanso dentro de poco…
“Ahora pasa que las tortugas son
grandes admiradoras de la velocidad, como es natural.
Las esperanzas lo saben, y no
se preocupan.
Los famas lo saben, y se
burlan.
Los cronopios lo saben, y cada vez que encuentran una
tortuga, sacan la caja de tizas de colores y sobre la redonda pizarra de la
tortuga dibujan una golondrina.” (de “Historias de Cronopios y de Famas”, Julio Cortázar)
Yo avanzo como una tortuga
por la vida, pasito a paso…y sin embargo genero muchas cosas. Creo que los
amigos de este blog son “Cronopios” en un porcentaje muy elevado (almas sensibles,
artísticas, solidarias, algo soñadoras, lindas personas!). Y podría asegurar
que muchas veces, cuando andaba muy lenta o algo triste, alguno de ustedes me
ha pintado unas alas de golondrina, me ha dado ánimos!
Y supongo que otras veces,
algún visitante medio melancólico, habrá encontrado aquí un poco de esperanza,
una escalera a la luna o una sonrisa…
Nos hemos dibujado alas con
tizas de colores unos a otros cuando fue necesario…
Celebro la amistad que nació
espontánea, entre almas afines!!!
Gracias por los encuentros…Y
Muchas Felicidades para todos!!!
Fotografía de Marc Carod, National Geographic.
Tortuga de cerámica mexicana, rellena de chocolates, regalo del blogger Manuel Ameneiros, quien me visitó en el taller en 2011.










